martes, 26 de agosto de 2008

TENDENCIA EN BLANCO




Los ambientes en blanco viven su mejor momento. Hasta hace poco tiempo, lo único que se buscaba era dar notas de color a las estancias, pero la neutralidad del blanco vuelve con más fuerza que nunca.
Las propuestas de los diseñadores hacen uso de este color con todo tipo de estilos: minimalista, vanguardia, nuevo barroco.

La utilización de este color en interiorismo tiene dos características muy contradictorias: por un lado, es tradicional porque se ha utilizado desde siempre, pero por otro lado, su empleo hoy en día es imagen continua en showrooms y ferias de decoración. El blanco está de nuevo en la cima de las tendencias relativas al color.

Uno de los aspectos más apreciados del blanco es su versatilidad. Se trata de un tono que se puede combinar con cualquier miscelánea decorativa. Los defensores de este comodín cromático lo definen como una vía de escape para la imaginación a la hora de lucir el mobiliario, ya que deja abierta la posibilidad de crear estancias muy diferentes sin miedo a que los distintos elementos no armonicen entre sí.


LAS DISTINTAS TONALIDADES DEL BLANCO
Aunque parezca que blanco sólo hay uno, encontramos en el mercado diferentes tonalidades para que votes por la que más te guste. El blanco almendra, por ejemplo, es más cremoso visualmente e imprime mucha personalidad a la casa. La amplitud estará en nuestra brocha si nos decidimos por el blanco concha. Si buscamos un aire acogedor que invite al sosiego apostaremos por el blanco huevo o el lino mientras que el blanco sal aporta con su matiz azulado una emoción fresca y natural.

BLANCO TOTAL. Las estancias decoradas en blanco total, donde suelos, techos, paredes, muebles y tejidos son de este luminoso color, permiten ampliar visualmente el espacio, en especial cuando la luz natural incide sobre ellas.

COMBINACIONES CON BLANCO. El blanco es muy fácil de utilizar ya que combina bien con cualquier color, animará cualquier estancia ampliando la extensión del color mitigando los matices cálidos del rojo, el naranja o el amarillo, incrementando la intensidad de los azules, reconfortando a los verdes, dando brillo a los morados y tonificando los colores neutros.

BLANCO NEGRO. El blanco y el negro son muy fáciles de combinar y resultan ideales para los accesorios, cojines, alfombras, mantas y otros complementos textiles. Lejos de resultar discordantes, crean un efecto armonioso dentro de su contraste. El blanco y el negro forman parte de muchos interiores, aunque no hay nada de malo en que compartan protagonismo con otros colores como el rojo o los metalizados.

EL BLANCO EN CROMOTERAPIA. El blanco da una sensación de paz y pureza, aportando una profunda renovación física y emocional. Una habitación blanca incrementará tu capacidad de pensar con claridad, aunque a veces su frialdad puede producirte una sensación de aislamiento.

EL BLANCO EN FENG SHUI. El blanco en el Feng Shui se asocia al metal y aporta cualidades de liderazgo y creatividad. También simboliza la pureza y se cree que posee fuertes vínculos con los niños. Pero la energía inherente del blanco no es muy potente, lo que significa que una habitación con paredes blancas se puede convertir en un elemento paralizante. Para mitigar este aspecto, sitúa algún objeto brillante o de colores contra el fondo como punto focal alternativo.

1 comentario:

www.martinfelixmassa.com dijo...

bueno niña bienvenida a la aventura del blog...poco a poco le iras pillando el punto...

así que venga a lustrar el mundo con tus pezaos trabajos...

Un besote señorita!